Mi foto
Blog de información sobre el mítico bar de Zaragoza, fundado por Valtueña, que tuvo su apogeo entre 1981 y 1983.

EL CULPABLE DE LA MOVIDA

EL CULPABLE DE LA MOVIDA
Josemari (Valtueña), 1981

contacto

bv80.bar@gmail.com
[Para comentarios, vivencias, recuerdos, anécdotas, quejas, fotos o cualquier otra información]
También en facebook

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Mostrando entradas con la etiqueta VICENTE SÁEZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VICENTE SÁEZ. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de mayo de 2010

DE CRISTINA SÁEZ, POR "NOCHES DE BV80"

Cristina Sáez
Hola, José María

Me estoy leyendo el libro. Pero sí, lo confieso: Me he buscado y he buscado a mis hermanos Vicente y Alfredo. Pero que me lo voy a tener que leer todo, porque aparecemos bastante. Y con lo que pesa. No se puede leer en el baño, ni llevártelo de viaje. Me lo tengo que leer colocando el libro en una mesa, cómodamente.

Pero me he emocionado. Me emociono y lloro. No porque piense que cualquier tiempo pasado fue mejor, sino porque me siento feliz de haber formado parte de esta vida o mo-vida tan impresionante.

Siempre pienso que fuimos unos adelantados. Pertenecemos a una generación no perdida, claro que no, más bien, inhóspita, por descubrir, porque, como tú bien dices en el libro, todavía no somos capaces de extraer todas las vivencias de una determinada época de nuestra vida, ya que aún no se ha inventado una máquina para hacer tal cosa. Y como por aquellos entonces no teníamos cámaras de vídeo a mano, como ahora, ni de fotos digitales (y de fotos normales, de esas con rollo, pocas, y no teníamos pelas para revelarlas, y no íbamos a gastar el poco dinero del que disponíamos en eso), ni existían los móviles, al menos aquí.

Así que no tenemos fotos, ni vídeos, tan solo recuerdos, diferentes en cada uno de nosotros, buenos, malos o regulares. Pero los tenemos. A lo mejor, si hubiéramos tenido esas cámaras, lo recordaríamos de otra forma. No lo sé.

Espero que muchos, al leer este libro, descubran a sus padres, a sus hijos, a sus tíos… y descubran que hubo vida antes del BV 80, mo-vida en el BV 80 y vida después, aunque algunos ya no están en este mundo, pero sí en nuestros recuerdos.

Gracias por este libro, Valtueña.

Cristina

Vicente Sáez



Alfredo Sáez

viernes, 8 de mayo de 2009

Vicente, Cristina y el BV-80

Cristina Sáez nos ha enviado este texto junto con las fotos que lo acompañan.

Mi hermano Vicente, el pequeño de cinco hermanos, se fue a otra parte, a su cielo. Un cielo lleno de calamares gigantes, pero rebozados.
Rodeado de ángelas, sí, femeninas, con sexo y con seso.
Tomando café con una nube de leche con Isaac Asimov y con Sigmund Freud, discutiendo la existencia de Dios, de mujeres pechugonas y de que el psicoanálisis es una patata podrida.
Todas las noches me visita en mis sueños. Y le abrazo muy fuerte. Él camina y lleva el pelo largo y rizado, como en la época del BV 80.
¡Cómo le hecho de menos!

En 1981 yo tenía 18 años y estudiaba 3º de BUP en el instituto. Más bien repetía curso en el Mixto 4, que debía ser el único de Zaragoza en el que aceptaban a gente de todo tipo, repetidores, perdidos... En fin, en mi curso había tantos que crearon una clase nueva, 3º H. Había ido el año anterior a la Escuela de Arte Dramático, la vieja; eran clases nocturnas y no estudiaba nada en el colegio de monjas al que iba desde niña. No sé si esta escuela era buena o mala, ni quiero saberlo, para mí fue el principio. Y ya no fui a ninguna otra. Preferí aprender sola, bueno, con mis hermanos: Alfredo Sáez, que también actuó en alguna ocasión con nosotros, fantásticamente, y sobre todo Vicente Sáez, al que fui introduciendo poco a poco, ya que yo sabía que él valía mucho, y con gente que iba y venía constantemente.

El BV80 significó mucho para mí. El grupo inicial que había formado con mis compañeros de la escuela que se llamaba "Algarabía" fue disolviéndose lentamente y dio paso a otro nuevo donde la improvisación pura, el surrealismo, a veces el escándalo y la diversión llenaban el bar de carcajadas y aplausos. Y también nos dieron algún susto que otro unos macarrillas con navajas que no se tomaban muy bien que Vicente los sacara al escenario para hacer de perro o de caja de cerillas. Pero así era mi hermano con 16 añitos. El grupo se llamó "Kindhas", el diminutivo de KINDHASRASZANCINTO, un personaje creado por Vicente. En el BV80 hicimos hasta un espectáculo infantil, KINDHASRASZANCINTADAS, en el que debutó mi sobrino Sergio, con 6 añitos, y sigue con nosotros hasta ahora, con 35.

Nuestra enfermedad empezaba a mostrar los primeros síntomas. Parecíamos borrachos o drogadictos por nuestra forma de movernos. Pero sólo tomábamos café cortado (mi hermano con una nube de leche) o coca-cola, pero nada de alcohol. No necesitábamos emborracharnos para actuar ante el público y esa era nuestra única droga: el teatro, o el no-teatro. Los que nos dejaban decían que se iban porque eso que hacíamos no era teatro. Alguno se fue a pesar suyo porque en su casa no les dejaban hacer esas cosas. A mí no me dejaban tampoco, porque no querían que fuera una cabaretera... Pero no podía desengancharme. O no quería...

Ahora, con 46 años, sigo haciendo lo que puedo. Escribo guiones de cine para actuar yo, no los dirijo (dirigí uno); escribí guiones con Vicente también, pero él ya no quería actuar. Dedicaba casi todo su tiempo a escribir. Conservamos su página web: www.vicensite.eu

Seguiría contando muchas cosas, pero sólo quiero agradecer la oportunidad de formar parte de una movida artística tan fantástica.

Lo de la ataxia, la silla de ruedas... pues algún defecto hay que tener.

Cristina, 3 de mayo de 2009

lunes, 27 de abril de 2009

Zaragoza Rebelde 4

Artículo extraído del libro "Zaragoza Rebelde. Movimientos sociales y antagonismos. 1975-2000"

LA REBELDÍA VIVIDA (4)
por Valtueña


[Continúa de entrada anterior]

Vicente Sáez y Cristina, de igual apellido y cuna, fueron tanto monta, monta tanto, pero me voy a centrar en el que ya murió hace dos años de una enfermedad degenerativa, la misma que la mantiene a ella condenada a una silla con ruedas, aunque su mente siga volando. Continúa, ahora dirigiendo cortos e incluso actuando en ellos.
Vicente, ya escribiendo guiones con tierna edad, fue más genial interpretándolos en el BV-80. Un genio de la improvisación y el absurdo. Con lo único conocido que lo podría comparar es con Dionisio Sánchez, pero él nos hipnotizaba a pelo, sin gasolina. Llevaba el teatro en las venas y lo desarrollaba por pura necesidad vital, por sobrevivirse, aunque nunca a sí mismo (como los que soñamos la divinidad).
Les perdí la pista durante años y me sobrecogí cuando, al regreso de mi huida hacia la costa, reencontré tanta energía postrada en sendas sillas de ruedas. Pero me alegré viendo que su rebeldía no había sido vencida. Seguían creando con ilusión desde ésa, para mí, nueva posición.


Vicente Sáez

Santi Ric. ¡Coño con el muchachito! Dice que en tiempos del BV, e incluso después de la Muestra de Pop-Rock, no sabía qué era. Ahora sí: punky.
Nació a la vida musical en el BV-80. Sus primeros conciertos los escuchó en él. Creyó haber encontrado su camino punkarra a raíz de ver allí a los Cadáveres Aterciopelados. Seguidor de Aborígenes del Cemento, al igual que los Valdivia, Enrique Bunbury y tantos, se hizo gran amigo de los que tenían su misma edad, alrededor de los quince. Eran los “Rebel Waltz”, nombre del grupo con el que Sanjo Pérez, Rafael Ortiz de Landázuri, Ángel Bailo y el propio Enrique, realizaron en el BV-80 su iniciación musical bajo la tutela de otro chaval de igual edad que, como amigo, sin tocar ni cantar en ese momento, no les podía hacer más que de representante: Alfonso López Macarro (al poco entró como cantante Daniel Sanz).

Santi, por amor a la música (aunque yo diría más bien: a la movida del BV-80), se nos convirtió en el periodista musical más joven de la historia conocida. Con catorce años ya preparaba su fanzine “The Cachirulo Sound”, siendo el informador mejor informado de la ciudad, sólo que hasta meses más tarde no pudo sacarlo por no tener el dinero para las fotocopias con las que se realizaban. También, por amor a la movida ya zaragozana o quizá por rebeldía, fue miembro muy activo (como el setenta por ciento de los hijos del BV-80 que lo compusieron) del GOM (Grupo Organizador de la “Muestra de Pop, Rock y otros rollos”, la revolución alternativa del año 1984 más gorda que se ha hecho en esta ciudad y posiblemente en España: 57 grupos de música y multitud de actividades culturales y artísticas desfilaron por la antigua Feria de Muestras en tres días).
Pero el acto más puro y bello de rebeldía jamás llevado a cabo fue que, chicos como Macarro, Santi y otros, educados y fustigados mentalmente en colegios de curas, resultaran capaces de ir en busca de una segura excomunión sólo por poder ver a sus amigos, a Enrique Bunbury, tocar en el BV-80.
Santi continúa loco por el mundo acompañando al cantautor más loco de España: Manolo Cabezabolo.
Y yo, aquí se ve, sigo con mi comportamiento de siempre. Así que… ¡Vamos! ¡Censuradme, cabrones!

Valtueña, 23 de febrero de 2008.
Related Posts with Thumbnails