Se realizó una lectura dramatizada a cargo de los actores: Alfonso de Sentre, Antonio Magén, Carlos Martín, Cristina Sáez, Chema Mazo, Dionisio Sánchez, Jaime Ocaña, Javier Lacarra, Luis Felipe Alegre, Santiago Meléndez y Sonia Lanuza, de textos extraídos de la obra literaria “Las noches del BV-80” de Valtueña. Todos ellos, excepto Sonia (la aportación joven y femenina), son actores que dieron sus primeros pasos artísticos o se consolidaron en el BV-80, conformando con sus diferentes grupos teatrales una sorprendente programación que se extendió durante las noches de dos años (1981-1983). ¿Quién mejor que ellos para interpretar desinteresadamente sus propias vivencias y las que provocaron en los demás?
sábado, 25 de julio de 2009
FIESTA DE “LAS NOCHES DEL BV-80”
Se realizó una lectura dramatizada a cargo de los actores: Alfonso de Sentre, Antonio Magén, Carlos Martín, Cristina Sáez, Chema Mazo, Dionisio Sánchez, Jaime Ocaña, Javier Lacarra, Luis Felipe Alegre, Santiago Meléndez y Sonia Lanuza, de textos extraídos de la obra literaria “Las noches del BV-80” de Valtueña. Todos ellos, excepto Sonia (la aportación joven y femenina), son actores que dieron sus primeros pasos artísticos o se consolidaron en el BV-80, conformando con sus diferentes grupos teatrales una sorprendente programación que se extendió durante las noches de dos años (1981-1983). ¿Quién mejor que ellos para interpretar desinteresadamente sus propias vivencias y las que provocaron en los demás?
Tras una breve y emotiva presentación de Valtueña (autor del libro y promotor del BV-80), abrió la velada el gran Dionisio, como ya lo hacía en aquellos años, de manera sorprendente y original. Se hizo presente en forma de grabación en un dvd, ya que no pudo acudir. A él le siguieron los demás en directo, micro y papel en ristre, aportando cada uno su mejor hacer.
Carlos Martín con Sonia y Marisa Lanuza
Paco Cester, Juanjo Lucia y Javi Campo, de Aborígenes del Cemento
Tres de las hijas de Antonio Fernández Molina
Víctor, Paco Rallo, Valtueña y Amalia
Edu, Boch y Lola
martes, 14 de julio de 2009
Aragón suena
La Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (http://www.cartv.es/) ha decidido que en septiembre no siga en antena el programa radiofónico Aragón Suena (http://www.aragonsuena.com/), cuyas riendas ha llevado el colectivo Aragón Musical (http://www.aragonmusical.es/) durante 3 años desde Aragón Radio (http://www.aragonradio.es/), la radio autonómica de Aragón. Se aluden recortes presupuestarios que, como siempre, sufren los artistas noveles y sus seguidores.
Durante estas 3 temporadas han sonado y se han expresado desde estos micrófonos propuestas muy diversas en sonido y grado de consolidación, más de 300, siempre relacionadas con la música de Huesca, Teruel y Zaragoza, como queda patente en el trabajo realizado, colgado en http://www.aragonsuena.com/ para su escucha libre. Otro altavoz de la escena musical aragonesa que nos quieren cerrar. Pero todavía está en nuestras manos que esta decisión no se lleve adelante. Lo hemos conseguido en otras ocasiones, la última, similar a ésta, con el programa Clic! de Aragón Televisión, y lo vamos a lograr también ahora.
domingo, 12 de julio de 2009
Aborígenes del Cemento
Aragón Televisión, día 26-7-09, a la 1 de la madrugrada.
jueves, 9 de julio de 2009
unas chispas de historia
Venía a verlos junto a sus colegas y en alguna ocasión con Petri y Feli, dos vendedoras de ropa rockera y chapas de grupos en el Rastro de Zaragoza. Chiquitas de 15 ó 16 años que formaron parte del GOM (Grupo Organizador de la Muestra de Pop, Rock y otros Rollos), y que pocos años después montarían la Sala Metro, en la que, ya concienciado y maduro el público zaragozano, se dieron multitud de conciertos de pop-rock con gran aceptación.
jueves, 2 de julio de 2009
Comunicado
Sala de conciertos NOBOO en Tudela. ¡La requetehostia!
Todo lo que pretendí que tuviera el BV-80 lo tienen allí, pero a lo grande.
En el BV los grupos de teatro y de música ensayaban en un sótano húmedo, dividiéndose los espacios como podían, léase tableros de aglomerado, etc. Espacios que a menudo debían pisar sobre palets de madera para no electrocutarse con los encharcamientos. Y las clases de música en sitios tan variopintos como el propio escenario o algún rincón del garito, a deshoras, y entre botellas y cajas de cartón en las dos o tres habitaciones que disponíamos como almacén.
Grupo de teatro LA MANDRÁGORA antes de salir al escenario
Dos instantáneas del grupo de teatro EL GRIFO en los sótanos del BV
SANTI DEL CAMPO y CÉSAR NAVARRO en los sótanos húmedos del BV
En el BV era imposible grabar una maqueta como dios manda, aunque se intentaba. En
En el BV había una buena colección de arte, aunque nunca llegué a poder organizar exposiciones, salvo de lo que iba parejo a alguna conferencia o cosa por el estilo.
En
Y si no ¿por qué creéis que venía todo el rollo anterior? Tengo derecho ¿no? Sigo vivo y estoy en mi blog.
¡Ay, qué envidia más sana!
Grupos y melomano-oidores del mundo, os la recomiendo (¡qué más quisiéramos que tener una sala privada así en Zaragoza!).
Bueno, a lo que vamos, que me pierdo. Pues resulta que lo que he hecho en Tudela es acojonante. Tan acojonante como la sorpresa que me llevé ayer, cuando me informaron del texto superacojonante que sobre esa intervención ha escrito Manuel Sánchez Oms en la revista digital de
Bueno, pues eso, que si os queréis empapar, y de paso inflarme un poco más el ego, lo podéis leer en este enlace http://www.aacadigital.com/contenido.php?idarticulo=222 (os recomiendo que engordéis la letra).
Y si queréis ver buenas fotos de la intervención, os pasáis por el famosísimo blog de Marisa Lanca “Estoy en el aire” http://marisalanca.blogspot.com/2009/06/cry-painting.html. Una chica que, a lo que parece, parece que esté enamorada de mí, porque no sé cómo lo hace, pero no se pierde una. ¿Será que ya tengo más de seis fans?
No, por favor, que no quiero hacer la competencia a ninguno de mis chicos. Y a este paso, pronto alcanzo incluso al Bunbury.
viernes, 12 de junio de 2009
Fiesta 2006
Jueves 16 de febrero de 2006 Fiesta en La Estación del Silencio, de Zaragoza, para celebrar el XXV Aniversario de la apertura del bar BV-80. Fue organizada con mucha ilusión por Valtueña y Marisa, y en ella multitud de viejas y nuevas caras conocidas se reunieron, se mezclaron, se re-reconocieron y compartieron experiencias vividas, mientras bebían vino y picoteaban lo que prepararon en la barra Antonio Estación y Boch.
En las diferentes pantallas y monitores del bar se proyectó indefinidamente una serie de casi 200 fotos recopiladas en el trabajo de investigación para el libro "Las noches del BV-80" y por los altavoces sonó una selección de música aragonesa de los 80 elegida para la ocasión.
Artículo publicado en la revista AKI ZARAGOZA (Marzo 2006)
La fiesta se celebró el jueves 16 de febrero en el bar LA ESTACIÓN DEL SILENCIO de Zaragoza y fue con motivo del XXV ANIVERSARIO de la apertura del bar BV-80. El BV-80 (que tomó su nombre de las iniciales de su creador Blasco Valtueña) fue el primer bar alternativo de Zaragoza, café-teatro y primera sala de conciertos de música pop-rock; a la vez contaba con locales de ensayos para grupos de música y teatro y aulas para dar clases de música. Fue sede del primer grupo de música pop que en los años 80 grabó un Lp en Zaragoza: la Curroplastic Show Band (después Puturrú de Fuá). Allí se realizaron presentaciones de libros, recitales poéticos, multitud de estrenos teatrales y conciertos de grupos, tanto locales como nacionales. El BV-80 fue el lugar donde la mayoría de los músicos y actores de los años 80-90 realizaron sus primeras experiencias artísticas. Muchos de ellos triunfaron e incluso algunos actualmente todavía perviven en los escenarios de España y del mundo: Joaquín Sabina, Javier Krahe, los primeros “Héroes” Pedro y Juan Valdivia, Enrique Bunbury, los Especialistas, Gabriel Sopeña, Goyo Maestro, Santiago Meléndez, Carlos Martín, Clara Pérez, Marisa Duaso, Balbino Lacosta, Gaby Moreno, Pedro Rebollo, Jaime Ocaña, Juan Ramón Benaque, Roberto Barra, promotores musicales de la talla de Antonio Tenas, Chema Fernández o José Luis Cortés “Panoja”, etc, etc., y otros que ya no están con nosotros como Mauricio Aznar, Alma (de Cocadictos), Paty (de Parkinson), la Rocky (de Las Gambas), o uno de los más asiduos clientes y colaboradores: el poeta y pintor Antonio Fernández Molina. El BV-80 abrió sus puertas en febrero de 1981 y las cerró en abril de 1983, dejando su impronta marcada en la ciudad para siempre, a cambio de la ruina total, económica y moral, que conlleva la promoción cultural de jóvenes “promesas” sin ningún tipo de ayuda institucional. No obstante fue un sueño cumplido para su dueño y promotor, VALTUEÑA. Fruto de todo esto es el libro que está escribiendo el propio VALTUEÑA y que se publicará próximamente.



Foto1: JOSÉ TRICAS (productor del Centro Dramático de Aragón), VALTUEÑA (dueño del BV-80), CARLOS MARTÍN (Teatro del Temple, actor y director), MARISA LANUZA (poeta y organizadora de la fiesta).
sábado, 30 de mayo de 2009
Rodolfo Notivol y el BV-80
Recuerdo a José Mari con boina y lleno de collares, con pinta de hippy. Me recuerdo con mi padre en la Lonja, durante una bienal, viendo un cuadro suyo. Le recuerdo pintando un mural en las tapias de San José. Me recuerdo pasando por allí con mi banda y diciéndoles: lo veis, qué os decía yo; y lo de Goya también es verdad. Y le recuerdo cuando abrió el BV 80. Dice un amigo que hay que empezar a contar la historia de los bares. La del BV 80 merece un libro entero y creo que se va a hacer. Por su escenario de Palomar pasó Sabina, y Bunbury o Santiago del Campo entonaron sus primeras notas. Pero, lo más importante, por el BV 80, como por todos los bares, pasó la vida. La vida del año 81, donde la ilusión podía con todo, incluso, con los golpes de estado. Por esas fechas mi amigo Ignacio se marchó a Barcelona. En realidad, nunca se ha marchado del todo y ahora, a veces, cuando vuelve cada mes, a uno le parece que le gustaría que todo siguiera como entonces. No está mal sentir nostalgia por tiempos de ilusión. El problema es cuando se echa la vista demasiado atrás y se añoran los otros años, los del silencio. A lo mejor eso le ocurría al anterior Ayuntamiento de esta ciudad. Quizás por eso quiso cerrar todos los bares donde se hacía música en directo. Tal vez era sólo cuestión de nostalgia.
viernes, 22 de mayo de 2009
Pensamientos del mes ante el botellero
Se presentó el martes 19 de mayo en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza, con gran éxito: numeroso público, buen ambiente y firma de ejemplares inacabable.
Joaquín Carbonell, el autor Valtueña, el editor Raúl Herrero, y Paco Rallo, en la presentación.
FICHA TÉCNICA
Título: PENSAMIENTOS DEL MES ANTE EL BOTELLERO
Autor: VALTUEÑA
Edita: LIBROS DEL INNOMBRABLE
Colección: LOS LIBROS DEL SEÑOR NICOLÁS
Número de la colección: 1
Páginas: 81
PUNTOS DE VENTA
-El Corte Inglés (Pº Independencia, Zaragoza)
-www.librosdelinnombrable.com (novedades)
El Periódico de Aragón (21 de mayo de 2009)
Libros (pág. 54). Por Roberto Miranda
"Epigramas que entran como tragos de coñac con música"
El pintor Valtueña aparece con un libro de versos epigramáticos, en los que se escuchan las ruedas del tiempo, como en Marcial. Estos Pensamientos del mes ante el botellero, son como tragos de coñac duro, que raspan por dentro e iluminan, y hay que esperar quieto como el lagarto al sol, sin menear un músculo frente a la barra, antes de regresar a la copa. Y leer entonces: Me atraen los pechos potentes y tersos / como pitones, de los que no se doblan / atravesando corazones.
[para leer artículo completo:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=499679 ]
El autor y su obra (texto que aparece en solapa del libro)
José María Blasco Valtueña nació en Zaragoza en 1955, según cuenta la madre, inquieto, con el cordón umbilical dándole siete vueltas al cuello, y no se asfixió.
Oficialmente, estudió arte sin más.
Por la controversia de si perteneció o no al revolucionario e histórico grupo artístico Forma, alguien, hace dos días, queriendo saber todavía más, ante un público comprometido le preguntó: “Pero tú ¿fuiste o no del grupo?”. A lo que él contestó: “Claro, fui la querida”.
De 1981 a 1983 promocionó y dio cancha en el BV-80 a pequeños que ahora son grandes de la música y de la escena, como Santiago del Campo, Bunbury, Sabina y Krahe, Mauricio Aznar, Carlos Martín, Santiago Meléndez, Pedro Rebollo o Jaime Ocaña, entre otros, muchísimos, que igual merecen estar aquí. Y por ello, aunque estuvo a punto, tampoco se asfixió.
Como sigue inquieto, a pesar de los pesares y con la argolla a los tobillos, persevera en dar luz a todo tipo de fenómenos artísticos. Y escribe. Ya son más de 1.300 páginas en cinco años listas para publicar, ni que dios quiera ni que no. Al fin él no gasta gel para manchar papel, sino para embellecer cabezas. De esos folios sale este librillo “Pensamientos del mes ante el botellero” que, aun escrito por Valtueña dejando círculos húmedos por esas barras, aunque lo pareciese, tampoco estaba asfixiado.
viernes, 8 de mayo de 2009
Vicente, Cristina y el BV-80
Rodeado de ángelas, sí, femeninas, con sexo y con seso.
Tomando café con una nube de leche con Isaac Asimov y con Sigmund Freud, discutiendo la existencia de Dios, de mujeres pechugonas y de que el psicoanálisis es una patata podrida.
Todas las noches me visita en mis sueños. Y le abrazo muy fuerte. Él camina y lleva el pelo largo y rizado, como en la época del BV 80.
¡Cómo le hecho de menos!
En 1981 yo tenía 18 años y estudiaba 3º de BUP en el instituto. Más bien repetía curso en el Mixto 4, que debía ser el único de Zaragoza en el que aceptaban a gente de todo tipo, repetidores, perdidos... En fin, en mi curso había tantos que crearon una clase nueva, 3º H. Había ido el año anterior a la Escuela de Arte Dramático, la vieja; eran clases nocturnas y no estudiaba nada en el colegio de monjas al que iba desde niña. No sé si esta escuela era buena o mala, ni quiero saberlo, para mí fue el principio. Y ya no fui a ninguna otra. Preferí aprender sola, bueno, con mis hermanos: Alfredo Sáez, que también actuó en alguna ocasión con nosotros, fantásticamente, y sobre todo Vicente Sáez, al que fui introduciendo poco a poco, ya que yo sabía que él valía mucho, y con gente que iba y venía constantemente.
El BV80 significó mucho para mí. El grupo inicial que había formado con mis compañeros de la escuela que se llamaba "Algarabía" fue disolviéndose lentamente y dio paso a otro nuevo donde la improvisación pura, el surrealismo, a veces el escándalo y la diversión llenaban el bar de carcajadas y aplausos. Y también nos dieron algún susto que otro unos macarrillas con navajas que no se tomaban muy bien que Vicente los sacara al escenario para hacer de perro o de caja de cerillas. Pero así era mi hermano con 16 añitos. El grupo se llamó "Kindhas", el diminutivo de KINDHASRASZANCINTO, un personaje creado por Vicente. En el BV80 hicimos hasta un espectáculo infantil, KINDHASRASZANCINTADAS, en el que debutó mi sobrino Sergio, con 6 añitos, y sigue con nosotros hasta ahora, con 35.
Nuestra enfermedad empezaba a mostrar los primeros síntomas. Parecíamos borrachos o drogadictos por nuestra forma de movernos. Pero sólo tomábamos café cortado (mi hermano con una nube de leche) o coca-cola, pero nada de alcohol. No necesitábamos emborracharnos para actuar ante el público y esa era nuestra única droga: el teatro, o el no-teatro. Los que nos dejaban decían que se iban porque eso que hacíamos no era teatro. Alguno se fue a pesar suyo porque en su casa no les dejaban hacer esas cosas. A mí no me dejaban tampoco, porque no querían que fuera una cabaretera... Pero no podía desengancharme. O no quería...
Ahora, con 46 años, sigo haciendo lo que puedo. Escribo guiones de cine para actuar yo, no los dirijo (dirigí uno); escribí guiones con Vicente también, pero él ya no quería actuar. Dedicaba casi todo su tiempo a escribir. Conservamos su página web: www.vicensite.euSeguiría contando muchas cosas, pero sólo quiero agradecer la oportunidad de formar parte de una movida artística tan fantástica.
Lo de la ataxia, la silla de ruedas... pues algún defecto hay que tener.
domingo, 3 de mayo de 2009
Como en La Mandrágora
Heraldo de Aragón. 16 de febrero de 2003.Artículo de Matías Uribe
Histórico BV-80
Heraldo de Aragón. 8 de junio de 2003.Enmendemos un patinazo neuronal. Meses atrás uno desempolvaba el primer álbum de Sabina y a la hora de recordar una inolvidable estampa –su primera visita a Zaragoza en compañía de Javier Krahe, a finales del 80– trabucó el lugar donde ambos presentaron sus respectivos discos en una noche de copas, risas canallas y canciones transgresoras. No, no fue el Barrio Verde, sino el BV-80. Su dueño y fundador, José María Valtueña, refresca la memoria y con toda razón: “En el BV-80 empezaron o dieron sus primeros pasos muchos de los actores, músicos, poetas, danzantes, etc. que ahora están trabajando o funcionando, pues a muchos de ellos yo los promocionaba, los animaba e incluso les obligaba a hacer cosas propias y originales si querían actuar en el BV-80 (era condición imprescindible). El BV-80 también tenía una serie de locales que se proporcionaban a los grupos para que pudieran ensayar. Venían grupos de toda España a presentar su música; algunos hacían más de 1.000 km en furgoneta y se pagaban la estancia para poder tocar en el BV-80 (ninguno cobraba un duro). Algunos grupos o músicos de la ciudad que nacieron o dieron sus primeros pasos en el BV-80: Mauricio Aznar con Golden Zippers; los Aborígenes del Cemento; César Navarro, Fernando La Figuera y Santi con Acto Fallido, que más tarde fueron Los Especialistas; Enrique Bunbury y compañía, que luego serían los Héroes del Silencio”.
lunes, 27 de abril de 2009
Zaragoza Rebelde 1
LA REBELDÍA VIVIDA (1)
Yo no fui rebelde por el hecho de montar el BV-80 (abrir un garito de semilujo en 1981 en la calle Doctor Palomar no se puede declarar precisamente como un acto de rebeldía). Lo era ya de antes y lo retomé al darme cuenta de que mi conveniencia andaba reñida con lo que estaba por llegar: la imprescindible ruptura con el sometimiento a la dictadura del progre, de los que habían luchado contra el franquismo, que parecíamos ser todos y en escasos años ya desprendía un espeso hedor a rancio. Sublevación a la cual me apunté y promoví desde un BV-80 en el que a principios del 81 se escuchó la primera explosión punk de la ciudad en una fiesta de cuatro días con diferentes alienígenas y algunos de aquí, recitaron poetas locos, comenzaron a formarse, a ensayar y a tocar los primeros grupos de pop-rock de los 80 y a desarrollarse las compañías de teatro que después han sido y son la vanguardia de esta ciudad.
Y es que todavía soy un rebelde, aunque quizá debiera ya dejarme dirigir por el bolsillo.
La rebeldía multiplicada anidó en el BV-80. Pajita a pajita la construyeron los picos de “La Rocky”: primer ser con espíritu y ánimos punkarras de Zaragoza. Llegó de Madrid a finales de 1980, donde se relacionaba con Alaska, Ramoncín y compañía, y al poco de comenzar el 81 formó el segundo grupo con pretensiones punkies de estos lares (el primero lo hizo varios años antes su cuñado Dionisio Sánchez): “Ratas de Cloaca”, que enseguida lo serían “del Huerva”, aunque de punk sólo tuvieran las ganas y la imagen de ella.
Jamás la escuché querer grabar un disco, pero sí llamar a Ramoncín “tarta de mantequilla” por prostituirse con las discográficas, o despotricar contra Alaska porque, aún siendo amigas, con tierna edad necesitaba ir todos los días a las mejores peluquerías para que la atusaran e hicieran la manicura.
Zaragoza comenzaba a ser una ciudad imberbe (nunca mejor dicho), mucho niño moderno de los que después llamarían posmodernos, pero ninguno tenía el desprendimiento social necesario para pertenecer a la movida que La Rocky soñaba (si Alma hubiese cumplido dos o tres años más…) y se nos fugó a Barcelona antes del Primer Concurso de Rock en el 82, quizá siguiendo a la cantante de mismo espíritu de uno de los grupos que nos visitó. Allí consiguió formar los que deseaba (entre ellos, Las Gambas) y alrededor de los treinta murió, seguro que con pena de no poder ir más allá sin necesidad de alcanzar la gloria.
Alma, más tarde “La Coca”, portaba alma rebelde antes de descubrir el punk. Eso fue en el BV-80 con trece o catorce años, de la mano de La Rocky y esa primera concentración punk ya mentada. Con Alma hablé a menudo en mi bar y en la casa donde vivíamos (fuimos vecinos). Se reía de los que hacían música por triunfar o ser famosos, sólo pretendía protestar por todo y ¿por qué no cantando?
Persiguió a los primeros “durillos” de la ciudad que se decían punkarras (aunque en la época los tachaban de heavies) a raíz de escuchar sus primeros conciertos en el BV: “Cadáveres Aterciopelados”, hasta conseguir “encontrarse”. Se apuntó a ellos, llamándose durante días “Alma y los Cadáveres”. Ya autoapodándose “La Coca”, su rasmia los desenarboló de tal manera que pasaron a ser “Cocadictos” (adictos a Alma), pues lo que es la farlopa, en aquellos inicios la cataban sólo los ricos, las putas caras desquiciadas de lujo o los caprichitos de los grandes camellos de giba y media.
Su descarado desprecio de lo establecido no quitaba para que fuese un primor, un dechado de amor. Su candor, su limpieza de espíritu, dejó que la sobrepasara ese otro ánimo falso de los que se aprovechaban de tal inercia para sobresalir, aunque sólo fuera de debajo de las alcantarillas, y murió por las mismas fechas y de igual manera que su maestra “La Rocky”.
Mauricio Aznar. No comenzó en la calle como muchos cantantes de metro, a ver si pegan el pelotazo y alguien los ficha; así le ocurrió a Pulgarcito o Mercedes Ferrer. Empezó de gallito, peleándose, queriendo destacar por esos “clubes” (como dice el Bunbury, como él), en el BV-80, en Santa Isabel y el Rincón de Goya durante el Primer Concurso de Rock. Se convirtió en rebelde después, tras conseguir el sueño (grabar) y percatarse de en qué mierda se había sumergido (las discográficas). ¿Para qué intentarlo de nuevo? Coreando el personal sus canciones e incluso interpretándolas los dioses “Héroes del Silencio”, se tiró a la calle a pasar la gorra después de cantar acompañado de su guitarra.
Cierto día, en pleno paseo Independencia, un amigo de mi amigo, tras escucharlo, le dijo: “Con lo conocido que eres ¿por qué no te buscas un trabajo decente en vez de pedir limosna? Cualquiera te lo dará”. A lo que contestó: “Yo ya tengo un trabajo, soy músico”.
[La fama emborracha]. Paco Cester, el cantante que hipnotizó a Bunbury y a los Valdivia en el BV-80 por medio de los “Aborígenes del Cemento” (gracias a lo cual existen hoy “Héroes del Silencio”), comenzó cantando canción protesta. No sé si por estar demodé y venirnos rebelde o por ganarse unos duros (¿por qué no las dos cosas?). Y continuó siendo rebelde al incluirse en el grupo cosobajero que yo había creado. Sólo pretendían hacer lo que les gustaba: alborotar a la peña con su música de llanos chicos de barrio, y lo consiguieron, viéndose rodeados de un sinfín de adoradores de su rienda suelta. Por aquel entonces sólo uno de ellos aspiraba a ganar dinero con tal cosa y los dejó, eso resultaba imposible. Lo sustituyeron por otro que no era de su cuerda (les advertí), venía del Aula de Barcelona con ganas de medrar y les vio posibles si daba calidad a su rebeldía (¿se puede dar calidad a la rebeldía? ¿eso no sale de las entrañas?) y se desmandó a libre albedrío.
En cuanto comenzaron a llamarlos a sus casas para entrevistarlos con diecisiete años y, tras llenar el Rincón de Goya con dos mil seguidores de su primigenio “rock cosobajero”, se les fue la pelota al tejado del nuevo. Fue el primer grupo de rock al que quiso grabar la EMI y la rechazaron. Ya no por rebeldía, sino porque intelectualizados (más su música y pretensiones que ellos) por el nuevo componente en jefe, perdida la inocencia y ya en una nube enturbiada de éxito, se presupusieron quizá dispuestos a más altas cotas celestiales (¿por qué no al olimpo?) como para morir en una casa de folclóricas. Habían perdido el norte.
Mirándolo bien, el no querer vivir junto a Lola Flores o Sabina igual fue el último coletazo de esa rebeldía ya soterrada. Como les vaticiné, Aborígenes y su furia desaparecieron en seis meses.
Paco Cester. Aborígenes del Cemento.
Zaragoza Rebelde 2
LA REBELDÍA VIVIDA (2)
por Valtueña
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Rebeldes fueron: Carlos Martín, Gaby Moreno, Balbino Lacosta, Pedro Rebollo, Lola Pina, Miguel Galbe…, y ahora viven del teatro, de la rebeldía primera a la que dieron escape libre en el BV-80 y a raíz de él. Salieron de la Escuela de Teatro. Supongo que fueron allí en busca de un camino por el que poder expresar algo. Ninguno tenía pinta de representar para alcanzar la divinidad que ahora, después de muchas hostias, seguramente pretenderán.
Se estrenaron en el BV-80 “destrozando” una obra clásica y les quedó cojonuda. Su ilusión máxima era divertirse satirizándola. Como primerizos, agradecían la anuencia de a quienes estaba dirigida. Tanto fervor vieron, que se preguntaron dónde había estado el fallo. Y se dieron cuenta de que lo que querían era provocar, remover las conciencias y las tripas, pero ya había un grupo en Zaragoza que lo llevaba a cabo disfrazados de clásicos. Era “El Grifo” (éstos llegaron a pensar de los susodichos que serían sus sucesores).
En los sótanos del BV comenzaron a experimentar. Un día encontré a los componentes de “Yo Bufón” medio desnudos, danzando en círculo sobre un gran charco de leche que Lola Pina les capuzaba por encima de sus cabezas, resbalando blanquecina por los torsos y harapos desgarrados anudados a las caderas.
Cuando dejé el BV se convirtieron en Acratea Anemosa y rompieron los cánones teatrales de esta ciudad y, por qué no, indirectamente de España. Empezaron a usar materiales industriales, gorros de goma antiguos, gafas de soldador, cadenas, botas de caucho, y se pintaron los cuerpos al óleo de color naranja (iban por la vida con los poros anaranjados) o con betún o grasa de mecánico, pelos incluidos. Pero tuvieron que enfrentarse a nuestros políticos, y ahí se cagaron en su rebeldía. “La Fura dels Baus” (que se formaron a raíz de flipar con los Grifos en la rambla de Barcelona) los siguieron hasta la fuente, hasta Zaragoza, donde seguro vieron las performances que realizó Roberto Barra (nuestro “Boby” de “El Grifo”) en la Galería Caligrama, pues actuaron allí siendo “Error Genético”, o las que realizó por iguales fechas Acratea Anemosa en los bajos del Mercado Central.
Acratea Anemosa
De los Grifos, coetáneos del grupo Forma, aunque nos sobrevivieron y compraron los derechos para publicar la revista de “El Pollo Urbano”, que permanece en su formato para la red, hablaré más tarde.
Fuimos los raros, las fuerzas preponderantes nos hacían vivir en una contradicción. No éramos antifranquistas oficiales, pero tampoco como encontrados a las izquierdas nos podían reconocer. Escapábamos a las entendederas de todos simplemente por joder mentes obtusas. La izquierda se arrimaba a nosotros para encaminarnos hacia su provecho, mientras el franquismo buscaba lo mismo permitiéndonos exposiciones y actos en galerías de arte, que ahora en tiempos socialistas se le censuraron en plena universidad a Manuel Marteles (miembro del grupo) y al Vaso Solanas. O nos patrocinaban exposiciones oficiales en fundaciones de rancio abolengo madrileño y otras ciudades. Querían encauzar lo que no entendían y les preocupaba. Y nos reíamos, nos reíamos mucho, aunque de nadie en particular. Era nuestra rebeldía troncada en la provocación por la provocación, que transmutaba en arte cuya esencia (nunca por esencia ha de ser lo mejor) colgaba ya en los museos. Teníamos de dieciséis a veinte años y aun así la historieta sería larga de contar, merece libro aparte, lo que traería el coñazo de extensos y sesudos estudios de análisis.
Los Grifos… Bueno, ¡qué voy a contar de los Grifos que no se sepa! Sólo (por si esto lo lee algún crío) que incluso a mí, ya en el BV-80, intentaron abducirme para el Imperio. Porque el Grifo llegó a formar una corona imperial con emperador y todo (Eusebio I, primer vagabundo oficial de la ciudad), por supuesto, un títere; manejando los hilos de la gobernabilidad, y sigue al mando, Dionisio Sánchez, “Gran Visir de todos los morubes zaralonianos”, que continúan siendo muchos y poderosos. Léase historia del Grifo y, en cuanto se publique, “Las noches del BV-80”, para saber lo que vale un peine, el de la rebeldía descarnada por antonomasia.
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Zaragoza Rebelde 3
LA REBELDÍA VIVIDA (3)
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Santiago MeléndezJaime Ocaña, que empezó en el BV-80 como músico absolutamente vocacional, tenía como única pretensión poder tocar y cantar con su grupo Stradivarius. Siempre estaba dispuesto, aun sin haber un duro de por medio. Aguantó años como músico formando diferentes grupos, creo que teniendo claro que jamás iba a comer bien de ello. Pero a Ocaña, ya en el BV le noté que la sangre que corría por su cabeza fluía rebosante de un humor emplaquetado, que tanto podía irse a lo trágico como a lo cómico. Y se demostró más tarde. Tiene don para la escena y nos regocijamos disfrutándolo en ella.
De esto se percató no hace más de pocos años Pedro Rebollo (que ya triunfaba como actor), invitándolo a realizar una obra juntos. Ahí se desvirgó y convenció de que lo suyo era el teatro, pero aunque todos lo reclamemos, los escenarios o los amigos, para lucimientos personales en actos semiprivados, él sigue haciendo exclusivamente lo que le gusta; incluso ha rechazado liderar programas televisivos de audiencia porque no le obliguen los guiones sin su aprobación. Todavía en el 2008 no se ha convencido de que para convivir en esta sociedad acelerada por la comunicación inmediata es necesario disponer de teléfono móvil.
Alfredo Sáez y Belén Pérez, personajes singulares donde los haya, empezaron en el BV-80. Él de profesor y ella de alumna, desarrollando teatro. He trabajado con ellos en obras de creación artística contemporáneas y no los conozco. Él dice que me admira y aprecia, sólo que estamos en dimensiones diferentes. Yo también los admiro y los aprecio, no sé si de igual manera, pues tampoco sé qué dimensión me asigna, pero respeto su comportamiento con respecto a mí, aunque me joda (esto se dilucida en “Las noches del BV-80).
Alfredo consiguió crear un taller de expresión ultrarrevolucionaria en el año 81 en uno de los centros más clasistas de la ciudad: el Colegio Alemán, y sacar de sus entrealgodones a 45 críos y crías de ocho a dieciocho años, todos revueltos, a actuar a un garito de noche como el BV-80. Rompiendo todas las constantes, tanto escenográficas como “éticas”, fue el espectáculo que más ha impresionado mi vida. Del BV pasaron a realizar teatro de calle, alucinando al personal. Esta fase, de escaso año y poco de duración, tuvo merecido broche con una filmación llevada a cabo por el programa de tv sobre teatro de vanguardia “El Carro de la Farsa”, emitida por la 2 de TVE. Y ahí es donde vino la rebelión. Alfredo quemó los barcos, o sea, todo lo que tuviera que ver con el inicial taller. Con los alumnos que le echaron cojones u ovarios fundó la Compañía de Danza “Dies Irae”, siempre rompedora y espectacular. Belén fue su estrella y comantenedora.
La audacia de Dies Irae ha ido casi siempre acompañada de la negra. Lo cual llevó a esa personalidad tan “en otra dimensión” a ir dejando detrás una auténtica rastra de enemigos o, cuando menos, de insatisfechos, con tal de seguir existiendo. Y existen a pesar de todo, y sobre todo, por encima de todo y del hambre. Dies Irae continúa por rebeldía. Contracorriente.
Javier Krahe y Joaquín Sabina presentaron sus primeros discos a nivel nacional en el BV-80. Actuaban en un garito llamado “La Mandrágora” de Madrid. De allí, la primera vez que salían a cantar fuera como es debido, con prensa especializada, en el momento influyente en las ondas nacionales, fue al BV-80, y la engancharon. Tola los había llevado a su famoso programa televisivo “Si yo fuera presidente” y armaron la de dios por la rebeldía que denotaban sus canciones, pero nadie apostaba por ellos. La CBS contrató a Sabina con idea de que escribiera letras destinadas a abastecer a su cuadra, visto el éxito obtenido por Pulgarcito con “Pongamos que hablo de Madrid” (el primer sitio donde se escuchó fuera de La Mandrágora de la voz de Sabina fue en el BV-80). Y a Krahe lo mismo.
Pero he aquí que el empeño de un vecino de la Magdalena, José Antonio Checa, en que se les escuchara en directo fuera de la Corte (junto a Kike Gallego, los trajo a mi garito) dio frutos. Igual que lo hacían en La Mandrágora, encandilaron a todos los presentes con sus canciones, y desde Zaragoza se les promocionó a nivel nacional, triunfando al poco en todas las Españas con su nuevo disco “La Mandrágora”. Tanto las letras como su manera de vivir rezumaban rebeldía, pero ya en el BV-80 se vio quién era el auténtico rebelde: Javier Krahe.
Aun con natural sonrisa y actitud permanentemente angelical, venía guerrillero, dispuesto a enfrentarse al principal crítico de la ciudad que días antes lo había puesto a parir por no sabe tocar la guitarra ni cantar (el resultado de esto más sus letras da poesía pura, ¿por qué, pues, ha de romper la fórmula?). Y lo hizo, saliendo al quite Sabina, por amistad o por si acaso de rebote le alcanzaba algún perjuicio. La crítica hecha por Matías Uribe de su actuación en el BV-80 fue favorable, tanto que, veinte años después, dicho crítico publico en Heraldo que el mejor directo que había visto en su vida fue en un garito “progre y cultureta de la Magdalena”. “Primer local alternativo de la ciudad” lo llama en su libro “Polvo, viento, niebla y rock”.
La postura de estos dos personajes cara a la vida quedó clara pocos años más tarde, ya gobernando Felipe González, con Sabina arrimando el hombro al ascua que más calentaba. Sucedió, ya deshecho el trío Krahe-Sabina-Alberto Pérez, en un concierto electoralista multitudinario del PSOE dado en un estadio, retransmitido en directo por TVE y con Sabina de protagonista, al cual se le ocurrió invitar a cantar a su amigo Krahe.
Lo vi hace escasos tres años, porque el directo restransmitido se censuró cortándolo en seco en cuanto Javier comenzó a cantar “Manitu” para que lo siguiera Sabina, al que no quedó más remedio (aunque sólo hay que ver su cara de circunstancias en el vídeo que él mismo rescató de las fauces de la televisión pública, conservándolo en secreto durante muchos años, y se creía perdido).
Ahí comenzó el declive de Krahe y lo hizo a sabiendas. La canción se metía descaradamente, ante miles de miembros del partido y simpatizantes, con el que “pagó la fiesta”, con el que (como la mayoría de los políticos) piensa que el dinero público sale de sus bolsillos: Felipe González. Gracias que mentes lúcidas lo rescataron del ostracismo y Javier Krahe ya lleva años embelesando a intelectuales, universitarios y gentes de frente despejada.



























